sábado, 2 de marzo de 2013
No se saldrán con la suya.
domingo, 11 de noviembre de 2012
¿Por qué estudiar música?
-Porque me encanta estudiarme tochazos de armonía para que después, haga lo que haga, la sensible siempre debe ir a tónica.
-Porque me encanta aprenderme las obras casi de memoria para después no dar ni una en la audición.
-Porque pongas los días que pongas en la matrícula siempre tendrás problemas con los horarios.
-Porque me gusta estudiar una carrera de 14 años para que luego me digan: “¿y qué más vas a estudiar?”
-Porque me gusta oír… “¿Eres músico? ¡Tócame algo!”
-Porque tengo la excusa perfecta: "Tengo ensayo".
-Porque soy amigo de las abreviaturas.
-Porque el italiano es mi segundo idioma.
-Porque de pequeño siempre he querido un piano de juguete.
-Porque siempre que no me sale la lección en clase le digo a mi profesor: "Te juro que en mi casa me salía...".
-Porque el negro ocupa la mayoría de mi armario.
-Porque donde tu ves un “chin-pum” yo veo una cadencia perfecta.
-Porque me gusta leer en 5 claves distintas en los repentes.
-Porque me gusta que el profesor de lenguaje me diga que le baje una octava a la lección melódica si estoy afónico.
-Porque me gusta hacer como que muevo los cuerpos movibles de mi instrumento para afinarlo y no tengo ni idea si estoy alto o bajo.
-Porque siempre nos quedará el tren.
-Porque me gusta ser el mono de feria cuando vienen invitados.
-Porque medicina estaba muy visto.
-Porque cuando tu ves en un 6 y un 4 la cara de tu retrato, yo veo la segunda inversión.
-Porque me gusta mirar raro a mi instrumento cuando me equivoco.
-Porque Beethoven y Vivaldi, ya son de la familia.
-Porque cuando trabaje lo haré en lo que verdaderamente me gusta.
-Porque podré seguir disfrutando de la música hasta en el trabajo.
-Porque me gusta.
miércoles, 29 de agosto de 2012
No lo dudes.
sábado, 11 de agosto de 2012
Campamento.
Sobre la hierba mojada au au
Una carta ensangrentada lalalala
De cuarenta años hacía au au
Era de un paracaidista lalalala
De la cuarta compañía au au
Que a su madre escribía lalalala
Y la carta así decía au au:
Madre anoche en las trincheras lalalala
Entre el fuego y la metralla au au
Vi al enemigo correr lalalala
La noche estaba estrellada au au
Apunté con mi fusil lalalala
Al tiempo que disparaba au au
Y una luz iluminó lalalala
Es rostro que yo mataba au au
Era mi amigo José lalalala
Compañero de la escuela au au
Con el que tanto jugué lalalala
A soldados y a trincheras au au
Ahora el juego es real lalalala
Y a mi amigo ya lo entierran au au
Madre yo quiero morir lalalala
Ya estoy harto de esta guerra au au
La próxima vez que escriba lalalala
Te escribire desde el cielo au au
Junto a mi amigo José lalalala
Y jugaremos de nuevo au au
Dos claveles en el agua lalalala
No se pueden marchitar au au
Dos amigos que se quieren lalalala
No se pueden olvidar au au
Si mis manos fueran pluma lalalala
Y mi corazón tintero au au
Con la sangre de mis venas lalalala
Te escribiría un tequiero au au
¿Os gusta? (:
lunes, 5 de septiembre de 2011
Romería
Como es normal, el puente y todas las calles estaban abarrotadas de gente para ver a la Virgen de Belén. Su carroza iba tirada por dos bueyes, este año, negros y blancos.
Han acompañado a la virgen muchos caballos, carruajes y tres carrozas.
A mi, personalmente, no me gustaría ser el barrendero de Palma, porque... los caballos... son... muy generosos.
sábado, 23 de abril de 2011
Semana Santa
domingo, 13 de febrero de 2011
El misterio 4ª parte
El misterio
Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.
4º parte
Vuelvo a mi cuarto. Me tumbo en mi cama y le doy vueltas y vueltas a la cabeza pero no consigo saber qué es lo que me están ocultando. Tras estar más o menos media hora pensando, como tengo la voz muy parecida a mi madre decido hacer una especie de “bromilla”: llamar a la madre de Lucía haciéndome pasar por mi madre y averiguar la manera de que me diga qué es lo que me ocultan.
-¿Hablo con la madre de Lucía?
-Sí.
-Soy Toñi.
-Ah, ¿qué quieres?
-He decidido decirle a Lucía “eso”.
-¿Cómo? ¿Por qué?
-Porque sabe que le ocultamos algo, ¿cómo se lo digo?
¡¡ME VAN A HACER UNA FIESTA SORPRESA!!
FIN
viernes, 4 de febrero de 2011
El misterio 3ª parte
El misterio
Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.
3º parte
-Ana, ¿sabes qué le pasa a tu prima?
-¿A mi prima Lucía?
-Sí.
-Yo no sé de qué me hablas. Me tengo que marchar a mi casa. Adiós.
-Adiós.
Cada vez más gente se une al clan “Ocultemos algo a alguien”, y, ese alguien, soy yo.
Oigo a Toñi, mi madre, hablar por teléfono. Bajo por si acaso habla con la madre de Lucía sobre lo que me ocultan.
-Hola soy Toñi.
-…
-Hoy he visto a mi hija espiando a Lucía, puede que sepa algo.
-…
-Tranquila, tendré cuidado.
-…
-Claro, claro. Bueno, te dejo. Adiós.
-…
¡¡¡MÁS CLARO EL AGUA!!!
Continuará
domingo, 30 de enero de 2011
El misterio 2ª parte
El misterio
Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.
2ª parte
Voy a preguntarle a otra amiga mía: Patricia.
-Patricia, ¿sabes qué le pasa a Lucía?
-No, yo no sé nada. Ahora me tengo que ir, lo siento. Adiós.
Ahora sé que no solo Lucía me oculta algo, también Patricia. ¿Por qué se lo contó a Patricia y no a mí? Esa es la pregunta del millón. Decido seguir a Patricia. Está con Lucía, como la otra vez, en el parque. De repente, aparece mi madre y me lleva a casa. Creo que me quiere apartar de ellas. Algo me ocultan Lucía, Patricia y mi madre. Decido preguntarle que por qué me lleva a casa:
-Mamá, ¿qué haces?
-Te llevo a casa, es hora de comer hija.
-No. Son las dos y yo suelo comer a las dos y media.
-Pues hoy se come antes.
Estoy aún más segura de que me ocultan algo. Decido quedar con Lucía esta tarde para ver si me cuenta algo. Vamos a un parque y le pregunto.
-Por qué no me has dicho que te acompañe a tu casa, como suelo hacer.
-Porque Patricia ha decidido acompañarme.
-Podíamos haber ido las tres.
-Bueno da igual. ¿Vamos a comprar chucherías?
Cambia de tema, me lo temía. No consigo nada.
Continuará
domingo, 23 de enero de 2011
El misterio 1ª parte
El misterio
Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.
1º parte
Yo sé que Lucía me oculta algo. Cada día después del colegio, se va sin decir nada. Me oculta algo. Ni me dirige la mirada. Me oculta algo. Cuando le hablo, no me contesta. Me oculta algo. Yo le doy vueltas a la cabeza, pero no consigo saber lo que me oculta. Le pregunto, pero no contesta, cambia de tema. Decido seguirla. No consigo gran información, solo que después del colegio, se compra una hamburguesa y se va al parque, pero me tengo que ir porque es la hora de comer y tengo que ir a mi casa. Me extrañó mucho que Lucía no fuera a su casa, pero bueno, no le doy mucha importancia. Después de haber comido como un rayo, salí corriendo al parque para ver si Lucía está allí, pero no, la veo, se dirige hacia su casa. Todas mis sospechas se desbarataron: pensaba que le había pasado algo con sus padres. Estoy como antes, sin pistas. Decidí espiarla en el colegio, estaba sola, triste. Creo que algo le preocupa, pero me extraña, porque antes la he visto riendo y saltando a la comba. Sigo como antes, sin pistas. Ahora que Lucía está riendo, voy a hablar con ella:
-Lucía, estás muy rara últimamente.
-No, estoy como siempre.
-Mentira, ¿por qué no me dejas que te acompañe a tu casa cuando salimos del colegio?
-Bueno, da igual. ¿Cómo te ha salido el control?
-No cambies de tema.
-No cambio de tema, no tengo más que hablar sobre lo que dices.
Se va. Sigo sin pistas. Pero aún estoy más segura de que me oculta algo
Continuará
viernes, 17 de diciembre de 2010
La discapacidad:2ª parte
-Yo…-dijo Samuel- me da un poco de miedo de lo que pueda pasar, me podría caer.
-Eso si es verdad-dijo el médico-, haz lo que veas conveniente, con el permiso de tus padres.
Samuel se lo dijo a Rafa y a Ana.
-¡Eso es genial!-dijeron a coro los dos.
-Sí, pero me podría caer-dijo Samuel.
Rafa y Ana agarraron a Samuel de las dos manos e intentaron que se apoyase aunque estuviera apoyado en ellos dos. Lo consiguió. A la semana, Samuel pudo andar con muletas. Y, al mes, consiguió andar bien.
Un día, Samuel se encontró con sus antiguos amigos, que no eran sus amigos de verdad.
-¿Ya estás curado?-dijo uno de ellos (Lucas)
-Sí-dijo Samuel.
-Nos haría mucha ilusión que volvieras al equipo de fútbol-dijo Lucas.
-Solo piensas en el fútbol-dijo Samuel-, pues no, no volveré.
-Pero si ya estas curado-dijo Lucas.
-Pero si no me quisisteis cuando estaba en silla de ruedas, ahora tampoco.
Samuel tuvo dos amigos que le ayudaron, y, consiguió andar, pero,
¿Qué hubiera pasado si no los hubiera tenido? ¿Y si no se hubiera curado?
Hay otros niños que tienen Síndrome de Down, por ejemplo, y viven siempre con ello.
No discriminéis a nadie por tener alguna discapacidad, de ningún tipo.
FIN
martes, 7 de diciembre de 2010
La discapacidad:1ª parte
Érase una vez, un niño llamado Samuel. Samuel era un niño normal con doce años. A Samuel le gustaba mucho jugar al fútbol. Como muchas veces pasa cuando unos pocos de niños juegan en un parque, la pelota se va a la carretera, entonces, Samuel fue a cogerla, pero no vio a un coche que pasaba por la calle, en ese momento, y le pilló las piernas. Todos sus amigos fueron corriendo hacia él y llamaron a la ambulancia. Al día siguiente, los amigos de Samuel fueron a visitarlo, y, por suerte, solo tenía una pierna rota.
-¿Cómo se encuentra doctor?-le dijo la madre de Samuel al médico.
-Mañana le daremos el alta-dijo el doctor-, pero, Samuel quedará discapacitado en silla de ruedas.
-¡¡¿¿QUÉ??!!-dijo Samuel.
-Lo siento-dijo el doctor.
-Y, ¿podré volver a andar?-dijo Samuel.
-Lo dudo-dijo el doctor.
Al día siguiente, Samuel fue a su casa. Su casa se encontraba en un bloque de pisos sin ascensor. Vivía en el cuarto piso.
-Mamá, ¿cómo subiré todos los días a casa?-dijo Samuel.
-Pues no habrá más remedio que cambiarse de casa-dijo su madre.
-¿Y mientras encontréis la casa?-dijo Samuel.
-Cogeremos una silla entre tu padre y yo y te subiremos-dijo su madre.
A la mañana siguiente bajó con el método que le dijo su madre. En el colegio también encontró problemas: su clase estaba en un segundo piso sin ascensor, lo llevaron entre dos profesores, y, en clase, su profesor lo sentó al final de la clase para que su silla no molestase a los demás alumnos. Dio su clase normal, pero no pudo salir a la pizarra por su discapacidad. Sus profesores decidieron trasladarse de clase a la planta baja. En el recreo, no pudo jugar a su deporte favorito, el fútbol. Terminó el día de clase. Su mejor amigo, Rafa, y su amiga, Ana, siempre intentaban ayudar en lo que podían, de hecho, Rafa no jugó al fútbol para quedarse con él y Ana no jugó con sus amigas para estar con él. Sin embargo, sus otros amigos, no le hicieron ni caso, le despreciaron, solo estaban con él porque jugaba muy bien al fútbol. Sus padres decidieron buscar otra casa mucho más lejos de la actual porque era la única que estaba en un bajo. Al cambiar de casa, Samuel tuvo que cambiar de colegió, donde no tenía amigos. Pero sus dos amigos Rafa y Ana siempre estaban con él. En ese colegio nadie quería estar con él. A Samuel le gustaba tocar el violín. Decidió apuntarse a una escuela.
Cuando fue el primer día, se encontró el primer problema: no había ascensor. Samuel tuvo que dar las clases en su casa.
sábado, 27 de noviembre de 2010
El collar de diamantes: 2ª parte
2ª parte
-Samuel, creo que deberíamos subir a la montaña-dijo Lucía.
-De acuerdo-dijo Samuel-, mañana a las cinco de la tarde en la puerta de mi casa.
Y así fue. Empezaron a subir y a subir y llegaron, más o menos a la mitad de la montaña. Se hizo de noche y decidieron parar a dormir en sus sacos de dormir. Cenaron algo de la comida que llevaban y se durmieron. A Lucía le costó dormir. A la mañana siguiente, desayunaron y, por suerte, Lucía tenía hiperactividad, no cansancio. Se encontraron con una serpiente, pero, por suerte, Lucía sabía ahuyentarlas. Por fin llegaron a la cima. Había un hombre, con el que Samuel habló:
-Encontramos este collar, y Lucía está mal porque se lo puso, por favor, quíteselo.
Cuando el hombre tocó el collar, este brilló y se calló al suelo.
-Habéis sido muy valientes al subir a esta montaña-dijo el hombre.
Lucía no volvió a enfermar y fueron felices y comieron perdices.
Fin
viernes, 19 de noviembre de 2010
El collar de diamantes
Érase una vez, hace unos años, una niña llamada Lucía y su amigo Samuel, dando un paseo por la ciudad, se encontraron un collar muy bonito. Estaba formado por diamantes de todos los colores: morado, rojo, rosa, amarillo…
-¡Samuel, mira este collar!-dijo Lucía mientras se lo ponía-, ¿me queda bien?
-Sí, muy bonito-dijo Samuel-, Lucía, ya es tarde, tenemos que irnos a casa.
-De acuerdo, nos vemos mañana en el colegio-dijo Lucía mientras se iba.
Al día siguiente, Lucía no fue al colegio porque se encontraba enferma con una enfermedad que nadie conocía. Al otro día, Lucía fue al colegio y se encontraba hiperactiva.
-¡Vamos a hacer algo!-dijo Lucía-. ¡A jugar!
Todo eso lo decía muy rápido y casi saltando. Al día siguiente, Lucía se encontraba muy cansada.
-Tengo mucho sueño-dijo Lucía tras bostezar.
-Llevas unos días muy rara-dijo Samuel-, después del colegio iremos a la biblioteca a ver si encontramos algo.
Más tarde, en la biblioteca; encontraron un libro con pinta de ser antiguo titulado: “Enfermedades”. Donde no encontraron nada, y así con diez libros más.
-Vámonos- dijo Lucía-, tengo sueño.
-Vale-contestó Samuel.
Pero, al colocar los libros, se cayó uno y se abrió por una página con la foto del colgante que encontraron y que Lucía se puso. Lo leyeron:
“Este collar produce enfermedades, hiperactividad y cansancio. A la semana de llevarlo puesto, la persona morirá. Solo se puede encontrar un remedio si suben a la montaña llamada “La salvaje” y buscan a el sabio que se encuentra en la cima”.
-¡Quítate ese collar!-le dijo Samuel a Lucía.
Pero no se podía quitar.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Burgos
sábado, 11 de septiembre de 2010
La princesa envidiosa
Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, existían dos castillos. En un castillo vivía el rey Fernando con su hija Estefanía. Y en el otro la reina Eugenia con su hija mayor, Federica. El rey Fernando y la reina Eugenia estuvieron casados y Estefanía y Federica eran sus hijas, pero se separaron y cada uno se quedó con una de ellas y uno de los castillos. Estefanía tenía un novio, se querían mucho, y se iban a casar al mes siguiente. Federica no tenía novio. Ella intentaba por todos los medios casarse con alguien antes que su hermana. Había besado ya a más de cien sapos para ver si alguno se convertía en príncipe. Federica era muy envidiosa y tenía más cosas y de mayor calidad que su hermana, excepto que no tenía novio. Una vez en el bosque, Federica besó a otro sapo, y ella se convirtió en una humilde mujer del pueblo. El sapo desapareció, pero antes dijo:
-Cuando encuentres el amor verdadero, te convertirás en princesa.
Todo se cumplió y todo terminó.
¿Os ha gustado?¿Qué nota me pondíais?¿Por qué?
lunes, 23 de agosto de 2010
Feria
lunes, 12 de julio de 2010
Mundial de Sudafrica
¡¡HEMOS HECHO HISTORIA!!

Pero ahora el problema es que en las cadenas no paran de poner las mismas fotos, que ya que estamos, las pongo yo.
Pero bueno, me gustó muchísimo que hayamos ganado el mundial. No hay otro equipo de fútbol que sea mejor que nosotros.
domingo, 11 de julio de 2010
Fiebre Roja
Además, Paul (el pulpo) está con nosotros, pero si falla... pobre Paul.
martes, 6 de julio de 2010
Raúl: 3ª parte
Raúl
A la semana siguiente, en el médico:
-Buenas noticias Raúl- dijo el doctor.
-¡Van a trasladar a Fede de colegio!-dijo Raúl.
-¡No digas tonterías!-dijo su madre.
-Te vamos a quitar las muletas-dijo el doctor.
-¡¡NNOO!!-dijo Raúl.
-Pero hijo, si hace una semana no querías tener muletas-dijo su madre.
-Ya pero si me quito las muletas tendré que jugar al baloncesto con Fede-dijo Raúl.
-Pues no juegues al baloncesto-dijo su madre.
-Pero es que a mí me gusta el baloncesto-dijo Raúl.
-Pues no juegues con él.
Al día siguiente, en el colegio, Raúl ya no llevaba las muletas.
-Hola Raúl, sabías que yo estaba de broma con lo de “cuatro patas”-dijo Fede.
-No, no lo sabía-dijo Raúl-, no lo sabía porque lo decías en serio, y por cierto, me he borrado del equipo de baloncesto.
-¡¿QUÉ?!-dijo Fede-, sin ti no ganamos en la vida.
-Pues eso haberlo pensado antes de haberme insultado-dijo Raúl.
Y Fede se fue muy enfadado.
-Hola Lucía-dijo Raúl.
-Hola Raúl-dijo Lucía-que bien que te hayan quitado las muletas, bueno, muy bien no, porque vas a estar con Fede y nos vas a dejar a Samuel y a mí solos.
-Te equivocas-dijo Raúl-, he dejado el equipo de baloncesto por vosotros, y si a ti te gusta podemos formar no nosotros.
-¡Me encanta el baloncesto!-dijo Lucía.
-¡Vamos a buscar a gente para formar el equipo!-dijo Raúl.
Cuando ya tenían el equipo formado, se apuntaron a un concurso que había en el pueblo y empezaron a practicar.
Continuará

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