sábado, 2 de marzo de 2013

No se saldrán con la suya.


 No se saldrán con la suya. Llevo 6 años soñando con hacerlo, y ahora ¿por su culpa voy a echar todo eso a la basura? No. Eso me repetía yo misma cada día, pero ya era una rutina. Me había hartado de salir llorando después de cada entrenamiento, de que no hubiera un simple día en el que se me saltaran las lágrimas mientras él me repetía una y otra vez lo mismo: “Una simple niña no llegará donde todos los demás llegarán en este deporte, ¿de verdad quieres seguir con el hockey?”

 Cada hora, cada minuto, cada segundo. Esas palabras no se me quitaban de la cabeza. Sí, soy una niña ¿y? ¿Es que por culpa de eso no puedo realizar mi sueño? ¿Por culpa de eso tengo que echar a la basura 6 años de entrenamientos duros de horas y horas, y de que el hockey fuera lo único que me importaba? Mi cerebro me decía que no, pero mi corazón lo estaba dudando. Tantas noches sin dormir, tantos partidos sin jugar, sola en el banquillo mirando cómo los demás niños jugaban y cómo yo, la única niña, era la que se quedaba en el banquillo. Ya no sabía ni lo que quería. Todo por culpa de este entrenador, que me hacía sentir inferior.

 Yo soñaba con jugar en el campeonato de España, y ahora no tenía sueños, tenía pesadillas. Sé que no soy la mejor, pero no es que fuera muy mala. Antes, en los entrenamientos, corría todo lo posible, no paraba, escuchaba a mi entrenador e intentaba realizar todo lo que me decía. No había entrenamiento al que no estuviera con una sonrisa, en el que no lo diera todo. Ahora, ya correr no me importaba tanto, ya no llegaba a mi casa con la sonrisa de siempre. Mi felicidad ya no consistía en pasármelo bien en los entrenamientos, eso ya no me importaba, sólo con no llorar en el vestuario, me bastaba. Pero ya era imposible. Por muy bien que jugara, por mucho que entrenara, eso mi entrenador no lo tenía en cuenta. A él solo le importaba cuando yo lo hacía mal. No me animaba, no me motivaba.
 
 La llama que me hizo empezar a jugar cuando era pequeña, se estaba apagando. ¿Lo peor de eso? Que no era porque ya no quisiera, ni porque me había hartado de jugar, todo por el mero hecho de ser una niña. ¿Tanto importaba eso? ¿Tan importante era? No lo sé, pero creo que para mi entrenador, sí. Ya había partidos a los que ni si quiera iba. Lo que más me hundía después de eso, es que ni se notaba mi ausencia. ¿Para qué iba a ir, si no se me echaba de menos? Esto del hockey se estaba empezando en convertir en una obligación para mí, y yo no quería eso.

 Todo fue así, hasta que un día, me harté. Me harté de la rutina, de levantarme con la pregunta y acostarme con la misma: “¿Debería dejar el hockey?” Me harté. Un día de partido me levanté, me puse la camiseta del equipo, cogí mi stick de la suerte, el que me había regalado mi abuelo, y mi pulsera favorita, la que me había regalado mi abuela. Levanté a mis padres y los obligué a que me llevaran al partido. Cuando llegué, todos se quedaron boquiabiertos: “¿Para qué vienes si te va a sentar en el banquillo?” Me dijo algún compañero. Como dice el refrán, a palabras necias, oídos sordos. Fui al entrenador y cara a cara le dije: “No he jugado en toda la temporada, creo que me merezco jugar algún partido”. Bajo mi sorpresa me respondió: “De acuerdo, pero no seas una nenaza, sé un hombre”. Otra vez tenía que salir el tema.

 Al coger el stick y salir al campo de juego todo cambió. Todo en mi mente se quedó en blanco. Lo único en lo que me fijaba era en la pelota y en el portero del equipo contrario. Todo cambió. En ese momento, la llama se volvió a encender; fue como si volviera a vivir mi primer partido. Ese partido en el que estaba temblado, en el que sentía las mariposas en el estómago. Volví a sentir esa sensación, pero esta vez con un poco más de experiencia.

 Quedaban 2 minutos para que acabara el partido, y el marcador continuaba 0-0. Todos parecían muy nerviosos, si ganábamos, íbamos al campeonato de España, pero el otro equipo quería que eso no pasara. El partido estuvo muy igualado, hasta que en el minuto final, me encaré al portero. Yo sola, cara a cara, frente a él. Era mi momento o ahora, o nunca. Quería tirar pronto, pero los nervios me podían. Recordé las palabras de mi primer entrenador, al que no le importaba que fuera niña: “Cierra los ojos y sueña”. Y eso hice. Lo mejor fue que el sueño se hizo realidad. Estábamos en el campeonato de España, con un marcador 1-0 gracias a mí. Sueño cumplido.

 Me mantearon e hicimos una fiesta todo el equipo. Cuando ya me estaba yendo de la fiesta, el entrenador me paró y me dijo: “Nuria, sé que te he tratado mal. No lo he hecho con mala intención, sólo quería asegurarme de que valías para esto, si no valías te rendirías y veo que eso no ha pasado”. Ahora las palabras que se me quedaron marcadas para siempre, fueron esas. No le importaba que fuera niña, ni a él ni a nadie. Todos somos iguales, nunca tires tus sueños a la basura, se pueden cumplir.

Con este mini-relato participé en un concurso de mi pueblo sobre la igualdad de género, el cual gané.

domingo, 11 de noviembre de 2012

¿Por qué estudiar música?



-Porque me encanta estudiarme tochazos de armonía para que después, haga lo que haga, la sensible siempre debe ir a tónica.
-Porque me encanta aprenderme las obras casi de memoria para después no dar ni una en la audición.
-Porque pongas los días que pongas en la matrícula siempre tendrás problemas con los horarios.
-Porque me gusta estudiar una carrera de 14 años para que luego me digan: “¿y qué más vas a estudiar?”
-Porque me gusta oír… “¿Eres músico? ¡Tócame algo!”

-Porque tengo la excusa perfecta: "Tengo ensayo".
-Porque soy amigo de las abreviaturas.
-Porque el italiano es mi segundo idioma.
-Porque de pequeño siempre he querido un piano de juguete.
-Porque siempre que no me sale la lección en clase le digo a mi profesor: "Te juro que en mi casa me salía...".
-Porque el negro ocupa la mayoría de mi armario.
-Porque donde tu ves un “chin-pum” yo veo una cadencia perfecta.
-Porque me gusta leer en 5 claves distintas en los repentes.
-Porque me gusta que el profesor de lenguaje me diga que le baje una octava a la lección melódica si estoy afónico.

-Porque me gusta hacer como que muevo los cuerpos movibles de mi instrumento para afinarlo y no tengo ni idea si estoy alto o bajo.
-Porque siempre nos quedará el tren.
-Porque me gusta ser el mono de feria cuando vienen invitados.
-Porque medicina estaba muy visto.
-Porque cuando tu ves en un 6 y un 4 la cara de tu retrato, yo veo la segunda inversión.
-Porque me gusta mirar raro a mi instrumento cuando me equivoco.
-Porque Beethoven y Vivaldi, ya son de la familia.
-Porque cuando trabaje lo haré en lo que verdaderamente me gusta.
-Porque podré seguir disfrutando de la música hasta en el trabajo.
-Porque me gusta.

miércoles, 29 de agosto de 2012

No lo dudes.

Muchas veces se te presentan viajes, excursiones o campamentos a los que ir, pero le encuentras alguna pega y no sabes si ir.
VE
Te lo digo por experiencia. Por muchas pegas que le encuentres: vas solo, no te gusta toda la comida, te aburres fácilmente o no te gusta separarte de tu familia y amigos, allí todo se pasa. Nada es tan malo como parece. Si vas solo, te haces millones de amigos. Si no te gusta toda la comida, algo siempre te gusta, y probarás cosas nuevas. Si te aburres fácilmente, allí no te aburrirás. Y si no te gusta separarte de tu familia y amigos, sabes que vas a volver a verlos, no te morirás por unos días.

Hace unas semanas, fui a un campamento, a Cáceres. No conocía a nadie y soy muy delicada con la comida. Aun así y teniendo dudas hasta que me bajé del coche en Cáceres, fui. ¿Que si me arrepiento? NI UNA PIZCA. Volvería a ir sin dudarlo y repetiría todas las veces que pudiera. Ahora, tengo amigos de muchas partes de España, y todo gracias a que me dio igual ir sola y no pensé en las pegas, sino en lo bueno que tenía ir alli y estar en un campamento durante 15 días.

Las oportunidades solo pasan una vez, no las desaproveches.

sábado, 11 de agosto de 2012

Campamento.

Este año, para divertirme durante el verano he ido al campamento de Cerro Muriano, en Córdoba y en él aprendí una canción, aquí la letra:
Caminando por el bosque lalalala
Sobre la hierba mojada au au
Una carta ensangrentada lalalala
De cuarenta años hacía au au
Era de un paracaidista lalalala
De la cuarta compañía au au
Que a su madre escribía lalalala
Y la carta así decía au au:
Madre anoche en las trincheras lalalala
Entre el fuego y la metralla au au
Vi al enemigo correr lalalala
La noche estaba estrellada au au
Apunté con mi fusil lalalala
Al tiempo que disparaba au au
Y una luz iluminó lalalala
Es rostro que yo mataba au au
Era mi amigo José lalalala
Compañero de la escuela au au
Con el que tanto jugué lalalala
A soldados y a trincheras au au
Ahora el juego es real lalalala
Y a mi amigo ya lo entierran au au
Madre yo quiero morir lalalala
Ya estoy harto de esta guerra au au
La próxima vez que escriba lalalala
Te escribire desde el cielo au au
Junto a mi amigo José lalalala
Y jugaremos de nuevo au au
Dos claveles en el agua lalalala
No se pueden marchitar au au
Dos amigos que se quieren lalalala
No se pueden olvidar au au
Si mis manos fueran pluma lalalala
Y mi corazón tintero au au
Con la sangre de mis venas lalalala
Te escribiría un tequiero au au

¿Os gusta? (:

lunes, 5 de septiembre de 2011

Romería

El día 4 de septiembre ha tenido lugar la romería de Palma del Río.
Como es normal, el puente y todas las calles estaban abarrotadas de gente para ver a la Virgen de Belén. Su carroza iba tirada por dos bueyes, este año, negros y blancos.
 Han acompañado a la virgen muchos caballos, carruajes y tres carrozas.


 A mi, personalmente, no me gustaría ser el barrendero de Palma, porque... los caballos... son... muy generosos.

sábado, 23 de abril de 2011

Semana Santa

Me encantaría poner fotos de la Semana Santa de mi pueblo, pero como solo han salido dos pasos, pues no he podido echar fotos.

Domingo de Ramos:
Procesión: "La borriquita"
Traje de los nazarenos: Rojo y Blanco.
Número de pasos: 2
Tiempo: Soleado con aire.

Lunes Santo:
Viacrucis: "El cristo de las aguas"
Traje de los nazarenos: Blanco y Negro.
Número de pasos: ninguno, puesto que es un viacrucis.
Tiempo: muchas nubes.

Martes Santo:
Procesión: ANULADA
Traje de los nazarenos: Verde y Blanco.
Número de pasos: 3
Tiempo: LLUVIA
Observaciones: llevaba 50 años sin quedarse en la Iglesia sin salir.

Miércoles Santo:
Procesión: ANULADA
Traje de los nazarenos: Amarillo y Azul.
Número de pasos: 2.
Tiempo: LLUVIA

Jueves Santo:
Procesión: ANULADA
Traje de los nazarenos: Amarillo y rojo
Número de pasos: 2.
Tiempo: por la mañana LLUVIA por la tarde CON PROBABILIDADES DE LLUVIA

"La madrugá":
Procesión: ANULADA
Traje de los nazarenos: Morado
Número de pasos: 2.
Tiempo: LLUVIA.
Observaciones: desde que está escrito, nunca se había quedado sin salir.

Viernes Santo:
Procesión: ANULADA
Traje de los nazarenos: CRISTO: Negro VIRGEN: Negro y Blanco.
Número de pasos: 2.
Tiempo: TORMENTA.
Observaciones: este año se iban a sacar TODOS los pasos de cristos del pueblo, pero no ha podido ser.

¡¡ESPEREMOS QUE EL DOMINGO SALGA LA PROCESIÓN!!



domingo, 13 de febrero de 2011

El misterio 4ª parte

El misterio

Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.

4º parte

Vuelvo a mi cuarto. Me tumbo en mi cama y le doy vueltas y vueltas a la cabeza pero no consigo saber qué es lo que me están ocultando. Tras estar más o menos media hora pensando, como tengo la voz muy parecida a mi madre decido hacer una especie de “bromilla”: llamar a la madre de Lucía haciéndome pasar por mi madre y averiguar la manera de que me diga qué es lo que me ocultan.

-¿Hablo con la madre de Lucía?

-Sí.

-Soy Toñi.

-Ah, ¿qué quieres?

-He decidido decirle a Lucía “eso”.

-¿Cómo? ¿Por qué?

-Porque sabe que le ocultamos algo, ¿cómo se lo digo?

-Dile: Lucía el Sábado no planees nada porque te vamos a hacer una fiesta sorpresa de cumpleaños. Tan sencillo como eso.

-Acabo de pensar que mejor no se lo digo. De todas maneras, gracias. Adiós.

¡¡ME VAN A HACER UNA FIESTA SORPRESA!!

Ahora me arrepiento de haber cotilleado tanto. Si no lo hubiera hecho me habría llevado una gran sorpresa.

FIN

viernes, 4 de febrero de 2011

El misterio 3ª parte

El misterio

Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.

3º parte

No tengo ni la más mínima idea de qué hacer. Lo he intentado por todas las maneras, pero no he conseguido nada. Decido preguntarle a Ana, la prima de Lucía, por si sabe lo que me oculta.

-Ana, ¿sabes qué le pasa a tu prima?

-¿A mi prima Lucía?

-Sí.

-Yo no sé de qué me hablas. Me tengo que marchar a mi casa. Adiós.

-Adiós.

Cada vez más gente se une al clan “Ocultemos algo a alguien”, y, ese alguien, soy yo.

Oigo a Toñi, mi madre, hablar por teléfono. Bajo por si acaso habla con la madre de Lucía sobre lo que me ocultan.

-Hola soy Toñi.

-…

-Hoy he visto a mi hija espiando a Lucía, puede que sepa algo.

-…

-Tranquila, tendré cuidado.

-…

-Claro, claro. Bueno, te dejo. Adiós.

-…

¡¡¡MÁS CLARO EL AGUA!!!

Continuará

domingo, 30 de enero de 2011

El misterio 2ª parte

El misterio

Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.

2ª parte

Voy a preguntarle a otra amiga mía: Patricia.

-Patricia, ¿sabes qué le pasa a Lucía?

-No, yo no sé nada. Ahora me tengo que ir, lo siento. Adiós.

Ahora sé que no solo Lucía me oculta algo, también Patricia. ¿Por qué se lo contó a Patricia y no a mí? Esa es la pregunta del millón. Decido seguir a Patricia. Está con Lucía, como la otra vez, en el parque. De repente, aparece mi madre y me lleva a casa. Creo que me quiere apartar de ellas. Algo me ocultan Lucía, Patricia y mi madre. Decido preguntarle que por qué me lleva a casa:

-Mamá, ¿qué haces?

-Te llevo a casa, es hora de comer hija.

-No. Son las dos y yo suelo comer a las dos y media.

-Pues hoy se come antes.

Estoy aún más segura de que me ocultan algo. Decido quedar con Lucía esta tarde para ver si me cuenta algo. Vamos a un parque y le pregunto.

-Por qué no me has dicho que te acompañe a tu casa, como suelo hacer.

-Porque Patricia ha decidido acompañarme.

-Podíamos haber ido las tres.

-Bueno da igual. ¿Vamos a comprar chucherías?

Cambia de tema, me lo temía. No consigo nada.

Continuará

domingo, 23 de enero de 2011

El misterio 1ª parte

El misterio

Este cuento está contado en 1ª persona, aunque NO son hechos reales.

1º parte

Yo sé que Lucía me oculta algo. Cada día después del colegio, se va sin decir nada. Me oculta algo. Ni me dirige la mirada. Me oculta algo. Cuando le hablo, no me contesta. Me oculta algo. Yo le doy vueltas a la cabeza, pero no consigo saber lo que me oculta. Le pregunto, pero no contesta, cambia de tema. Decido seguirla. No consigo gran información, solo que después del colegio, se compra una hamburguesa y se va al parque, pero me tengo que ir porque es la hora de comer y tengo que ir a mi casa. Me extrañó mucho que Lucía no fuera a su casa, pero bueno, no le doy mucha importancia. Después de haber comido como un rayo, salí corriendo al parque para ver si Lucía está allí, pero no, la veo, se dirige hacia su casa. Todas mis sospechas se desbarataron: pensaba que le había pasado algo con sus padres. Estoy como antes, sin pistas. Decidí espiarla en el colegio, estaba sola, triste. Creo que algo le preocupa, pero me extraña, porque antes la he visto riendo y saltando a la comba. Sigo como antes, sin pistas. Ahora que Lucía está riendo, voy a hablar con ella:

-Lucía, estás muy rara últimamente.

-No, estoy como siempre.

-Mentira, ¿por qué no me dejas que te acompañe a tu casa cuando salimos del colegio?

-Bueno, da igual. ¿Cómo te ha salido el control?

-No cambies de tema.

-No cambio de tema, no tengo más que hablar sobre lo que dices.

Se va. Sigo sin pistas. Pero aún estoy más segura de que me oculta algo

Continuará

viernes, 17 de diciembre de 2010

La discapacidad:2ª parte

Su colegio sólo daba primaria y, al año siguiente, fue al instituto. En el instituto, tuvieron que construir una rampa para que pudiera acceder, mientras, sus dos amigos que se apuntaron al mismo instituto que él, le subían en brazos. Tras pasar muchos problemas: como no poder bajar una acera sin rampa, o no poder dar un concierto de violín por unas simples escaleras (donde siempre estuvieron presentes sus dos amigos) Samuel llegó a tener 16 años y seguir en sillas de ruedas. El médico le dijo que si ponía muchísimo esfuerzo, puede que volviera a andar.
-Yo…-dijo Samuel- me da un poco de miedo de lo que pueda pasar, me podría caer.
-Eso si es verdad-dijo el médico-, haz lo que veas conveniente, con el permiso de tus padres.
Samuel se lo dijo a Rafa y a Ana.
-¡Eso es genial!-dijeron a coro los dos.
-Sí, pero me podría caer-dijo Samuel.
Rafa y Ana agarraron a Samuel de las dos manos e intentaron que se apoyase aunque estuviera apoyado en ellos dos. Lo consiguió. A la semana, Samuel pudo andar con muletas. Y, al mes, consiguió andar bien.
Un día, Samuel se encontró con sus antiguos amigos, que no eran sus amigos de verdad.
-¿Ya estás curado?-dijo uno de ellos (Lucas)
-Sí-dijo Samuel.
-Nos haría mucha ilusión que volvieras al equipo de fútbol-dijo Lucas.
-Solo piensas en el fútbol-dijo Samuel-, pues no, no volveré.
-Pero si ya estas curado-dijo Lucas.
-Pero si no me quisisteis cuando estaba en silla de ruedas, ahora tampoco.

Samuel tuvo dos amigos que le ayudaron, y, consiguió andar, pero,
¿Qué hubiera pasado si no los hubiera tenido? ¿Y si no se hubiera curado?
Hay otros niños que tienen Síndrome de Down, por ejemplo, y viven siempre con ello.

No discriminéis a nadie por tener alguna discapacidad, de ningún tipo.

FIN

martes, 7 de diciembre de 2010

La discapacidad:1ª parte

La discapacidad

Érase una vez, un niño llamado Samuel. Samuel era un niño normal con doce años. A Samuel le gustaba mucho jugar al fútbol. Como muchas veces pasa cuando unos pocos de niños juegan en un parque, la pelota se va a la carretera, entonces, Samuel fue a cogerla, pero no vio a un coche que pasaba por la calle, en ese momento, y le pilló las piernas. Todos sus amigos fueron corriendo hacia él y llamaron a la ambulancia. Al día siguiente, los amigos de Samuel fueron a visitarlo, y, por suerte, solo tenía una pierna rota.
-¿Cómo se encuentra doctor?-le dijo la madre de Samuel al médico.
-Mañana le daremos el alta-dijo el doctor-, pero, Samuel quedará discapacitado en silla de ruedas.
-¡¡¿¿QUÉ??!!-dijo Samuel.
-Lo siento-dijo el doctor.
-Y, ¿podré volver a andar?-dijo Samuel.
-Lo dudo-dijo el doctor.
Al día siguiente, Samuel fue a su casa. Su casa se encontraba en un bloque de pisos sin ascensor. Vivía en el cuarto piso.
-Mamá, ¿cómo subiré todos los días a casa?-dijo Samuel.
-Pues no habrá más remedio que cambiarse de casa-dijo su madre.
-¿Y mientras encontréis la casa?-dijo Samuel.
-Cogeremos una silla entre tu padre y yo y te subiremos-dijo su madre.
A la mañana siguiente bajó con el método que le dijo su madre. En el colegio también encontró problemas: su clase estaba en un segundo piso sin ascensor, lo llevaron entre dos profesores, y, en clase, su profesor lo sentó al final de la clase para que su silla no molestase a los demás alumnos. Dio su clase normal, pero no pudo salir a la pizarra por su discapacidad. Sus profesores decidieron trasladarse de clase a la planta baja. En el recreo, no pudo jugar a su deporte favorito, el fútbol. Terminó el día de clase. Su mejor amigo, Rafa, y su amiga, Ana, siempre intentaban ayudar en lo que podían, de hecho, Rafa no jugó al fútbol para quedarse con él y Ana no jugó con sus amigas para estar con él. Sin embargo, sus otros amigos, no le hicieron ni caso, le despreciaron, solo estaban con él porque jugaba muy bien al fútbol. Sus padres decidieron buscar otra casa mucho más lejos de la actual porque era la única que estaba en un bajo. Al cambiar de casa, Samuel tuvo que cambiar de colegió, donde no tenía amigos. Pero sus dos amigos Rafa y Ana siempre estaban con él. En ese colegio nadie quería estar con él. A Samuel le gustaba tocar el violín. Decidió apuntarse a una escuela.
Cuando fue el primer día, se encontró el primer problema: no había ascensor. Samuel tuvo que dar las clases en su casa.


CONTINUARÁ

sábado, 27 de noviembre de 2010

El collar de diamantes: 2ª parte

El collar de diamantes
2ª parte

-Samuel, creo que deberíamos subir a la montaña-dijo Lucía.
-De acuerdo-dijo Samuel-, mañana a las cinco de la tarde en la puerta de mi casa.
Y así fue. Empezaron a subir y a subir y llegaron, más o menos a la mitad de la montaña. Se hizo de noche y decidieron parar a dormir en sus sacos de dormir. Cenaron algo de la comida que llevaban y se durmieron. A Lucía le costó dormir. A la mañana siguiente, desayunaron y, por suerte, Lucía tenía hiperactividad, no cansancio. Se encontraron con una serpiente, pero, por suerte, Lucía sabía ahuyentarlas. Por fin llegaron a la cima. Había un hombre, con el que Samuel habló:
-Encontramos este collar, y Lucía está mal porque se lo puso, por favor, quíteselo.
Cuando el hombre tocó el collar, este brilló y se calló al suelo.
-Habéis sido muy valientes al subir a esta montaña-dijo el hombre.
Lucía no volvió a enfermar y fueron felices y comieron perdices.

Fin

viernes, 19 de noviembre de 2010

El collar de diamantes

El collar de diamantes

Érase una vez, hace unos años, una niña llamada Lucía y su amigo Samuel, dando un paseo por la ciudad, se encontraron un collar muy bonito. Estaba formado por diamantes de todos los colores: morado, rojo, rosa, amarillo…
-¡Samuel, mira este collar!-dijo Lucía mientras se lo ponía-, ¿me queda bien?
-Sí, muy bonito-dijo Samuel-, Lucía, ya es tarde, tenemos que irnos a casa.
-De acuerdo, nos vemos mañana en el colegio-dijo Lucía mientras se iba.
Al día siguiente, Lucía no fue al colegio porque se encontraba enferma con una enfermedad que nadie conocía. Al otro día, Lucía fue al colegio y se encontraba hiperactiva.
-¡Vamos a hacer algo!-dijo Lucía-. ¡A jugar!
Todo eso lo decía muy rápido y casi saltando. Al día siguiente, Lucía se encontraba muy cansada.
-Tengo mucho sueño-dijo Lucía tras bostezar.
-Llevas unos días muy rara-dijo Samuel-, después del colegio iremos a la biblioteca a ver si encontramos algo.
Más tarde, en la biblioteca; encontraron un libro con pinta de ser antiguo titulado: “Enfermedades”. Donde no encontraron nada, y así con diez libros más.
-Vámonos- dijo Lucía-, tengo sueño.
-Vale-contestó Samuel.
Pero, al colocar los libros, se cayó uno y se abrió por una página con la foto del colgante que encontraron y que Lucía se puso. Lo leyeron:
“Este collar produce enfermedades, hiperactividad y cansancio. A la semana de llevarlo puesto, la persona morirá. Solo se puede encontrar un remedio si suben a la montaña llamada “La salvaje” y buscan a el sabio que se encuentra en la cima”.
-¡Quítate ese collar!-le dijo Samuel a Lucía.
Pero no se podía quitar.
Continuará

sábado, 6 de noviembre de 2010

Burgos

Estuve de excursión en Burgos. Fui una semana y era todo pagado. Además, compartimos habitación y convivimos con dos colegios más. Lo que más me gustó fue la catedral de Burgos, que era muy bonita. La monitora explicaba muy bien. Aprendí muchas cosas e hice muchos amigos, y, aunque no nos volvamos a ver porque viven muy lejos, seguimos en contacto. Ya os contaré más concretamente todo lo que hicimos.

¡¡ME LO PASÉ MUY BIEN!!

sábado, 11 de septiembre de 2010

La princesa envidiosa

Esto es un cuento que he tenido que escribir para el colegio, aquí lo tenéis antes de que se lo entregue a mi profesor:

La princesa envidiosa

Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, existían dos castillos. En un castillo vivía el rey Fernando con su hija Estefanía. Y en el otro la reina Eugenia con su hija mayor, Federica. El rey Fernando y la reina Eugenia estuvieron
casados y Estefanía y Federica eran sus hijas, pero se separaron y cada uno se quedó con una de ellas y uno de los castillos. Estefanía tenía un novio, se querían mucho, y se iban a casar al mes siguiente. Federica no tenía novio. Ella intentaba por todos los medios casarse con alguien antes que su hermana. Había besado ya a más de cien sapos para ver si alguno se convertía en príncipe. Federica era muy envidiosa y tenía más cosas y de mayor calidad que su hermana, excepto que no tenía novio. Una vez en el bosque, Federica besó a otro sapo, y ella se convirtió en una humilde mujer del pueblo. El sapo desapareció, pero antes dijo:
-Cuando encuentres el amor verdadero, te convertirás en princesa.
Y así fue. El sapo la convirtió en una mujer muy guapa, y en seguida encontró a su verdadero amor, Antonio. Se casaron las dos hermanas con sus respectivos novios.

Todo se cumplió y todo terminó.
¿Os ha gustado?¿Qué nota me pondíais?¿Por qué?

lunes, 23 de agosto de 2010

Feria

Estos días ha sido la feria de mi pueblo. Como todo el mundo de mi pueblo sabe, la feria de agosto no es como la de mayo, la de mayo es mucho mejor. Este año ha habido 4 casetas y muy pocas atracciones. Menos mal que llegó otra una atracción el 2º día de feria, porque si no no sé donde mi iba a montar.

¡¡NO HA SIDO MUY BUENA PERO ME LO HE PASADO MUY BIEN!!

lunes, 12 de julio de 2010

Mundial de Sudafrica


¡¡HEMOS HECHO HISTORIA!!
¡¡HEMOS GANADO EL MUNDIAL!!

Si, lo hemos ganado, pero con muchos cardenales y heridas, porque los holandeses no paraban de hacer faltas. Pero nosotros le dijimos:


Pero ahora el problema es que en las cadenas no paran de poner las mismas fotos, que ya que estamos, las pongo yo.







Estas dos fotos son, estas dos fotos son las culpables de que no se pueda ver en la televisión otra cosa más que fútbol, y fútbol y fútbol. Si solo fuera en una cadena...

¡Pero las ponen en todas!

¡Para ver otra cosa tienes que ver publicidad!
Pero bueno, me gustó muchísimo que hayamos ganado el mundial. No hay otro equipo de fútbol que sea mejor que nosotros.







¿Pero qué es esto? ¿Pulpo a la gallega? Umm... qué rico... Pero no nos podemos comer a Paul porque ha acertado, y además le gusta el equipo de España. ¡Espero que el año que viene siga siendo el adivino Paul! Y que no falle. O si... porque comer pulpo a la gallega...
Bueno quedan cuatro años, cuatro años que tendremos la copa.










¿Pero qué es esto? Esta camiseta no sirve. No, ahora tiene que tener una estrellita. Asi que a tirarlas. Yo si tuviera alguna no la tiro, yo tengo pegatianas con forma de estrellas. Si, mi camiseta es muy autentica.


¡¡AHORA A DISFRUTAR CON LA ROJA!!

domingo, 11 de julio de 2010

Fiebre Roja




¿Se nota que España está en la final?
No, yo no lo noto.
No se ve a ninguna persona vestida de otro color que no sea rojo. Es impresionante. Hay gente que ha dicho que si gana España se rapaba el pelo al cero. Yo claro que no, me gusta mi pelo.

Además, Paul (el pulpo) está con nosotros, pero si falla... pobre Paul.


Paul, las mentiras se pagan.

Yo espero que...

¡¡GRITEMOS GOOOOOOOOOOL!!
¡¡ARRIBA LA ROJA!!

martes, 6 de julio de 2010

Raúl: 3ª parte

3ª parte
Raúl

A la semana siguiente, en el médico:
-Buenas noticias Raúl- dijo el doctor.
-¡Van a trasladar a Fede de colegio!-dijo Raúl.
-¡No digas tonterías!-dijo su madre.
-Te vamos a quitar las muletas-dijo el doctor.
-¡¡NNOO!!-dijo Raúl.
-Pero hijo, si hace una semana no querías tener muletas-dijo su madre.
-Ya pero si me quito las muletas tendré que jugar al baloncesto con Fede-dijo Raúl.
-Pues no juegues al baloncesto-dijo su madre.
-Pero es que a mí me gusta el baloncesto-dijo Raúl.
-Pues no juegues con él.
Al día siguiente, en el colegio, Raúl ya no llevaba las muletas.
-Hola Raúl, sabías que yo estaba de broma con lo de “cuatro patas”-dijo Fede.
-No, no lo sabía-dijo Raúl-, no lo sabía porque lo decías en serio, y por cierto, me he borrado del equipo de baloncesto.
-¡¿QUÉ?!-dijo Fede-, sin ti no ganamos en la vida.
-Pues eso haberlo pensado antes de haberme insultado-dijo Raúl.
Y Fede se fue muy enfadado.
-Hola Lucía-dijo Raúl.
-Hola Raúl-dijo Lucía-que bien que te hayan quitado las muletas, bueno, muy bien no, porque vas a estar con Fede y nos vas a dejar a Samuel y a mí solos.
-Te equivocas-dijo Raúl-, he dejado el equipo de baloncesto por vosotros, y si a ti te gusta podemos formar no nosotros.
-¡Me encanta el baloncesto!-dijo Lucía.
-¡Vamos a buscar a gente para formar el equipo!-dijo Raúl.
Cuando ya tenían el equipo formado, se apuntaron a un concurso que había en el pueblo y empezaron a practicar.

Continuará